viernes, 31 de enero de 2014

Elemental querido Watson... - Sherlock de la BBC

¡¡Hola a tod@s!!

La serie de Sherlock de la BBC tiene cada vez más fans en todo el mundo. Aunque esta tercera temporada aún no haya llegado a España, ya os traigo parte del mobiliario que podemos encontrar en el último episodio de esta temporada. No os diré mucho sobre la situación de cada uno dentro de la serie por no destriparos la serie paro ya os aviso. ¡Estad atentos a este episodio cuando lo veáis!

Empecemos por un escenario que ya conocemos: el pisito de Sherlock. En el salón nos podemos encontrar las dos sillas que nos muestran la esencia de los dos protagonistas.



Empecemos echando un vistazo al sofá de Watson: un sofá puede algo viejo, que parece que ha superado una guerra. Un sofá tradicional y cómodo ante todo. Al mismo tiempo, este sofá puede resultar algo tradicional y poco reconocible. Por el contrario el sofá de Sherlock no es uno cualquiera, es ya un veterano de este Blog: el Grand Confort de Le Corbusier. Como siempre le podemos reconocer con facilidad por el tubo de acero cromado totalmente visible. Sin embargo no está tan "cuadrado" como estamos habituados en él, el uso ha hecho mella en él. Su color negro también está desgastado pero sigue manteniendo su clase y estilo. 

En otra escena de calle nos encontramos con esta cafetería. Y como no, en toda cafetería ha de haber unas Thonet, la gran silla de toda cafetería que se precie. Pero sigamos avanzando. 

En este episodio nos podemos encontrar un personaje con mucho gusto la verdad. Nos sorprende con una decoración impoluta y blanca, con grandes cristaleras... Si nos fijamos en esta imagen nos podemos encontrar con otra veterana: la silla Egg de Jacobsen en versión blanca. 

Finalmente, como otra silla que define a un personaje nos podemos encontrar la Wassily de Breuer. Otra silla de tubo cromado y brillante. Resulta llamativo que sea de color negro, contrarrestrando con la blancura de todo el edificio. A su vez concuerda con la mente brillante del personaje: una silla elegante que deja ver todas sus formas visibles al exterior pero a su vez son complejas. Simplemente... intrigante. 

jueves, 30 de enero de 2014

Los ruedines ya tienen sustituto - Shift Bycicle

¡¡Hola a tod@s!!

Todos hemos aprendido a montar en bici gracias a los ruedines: esas pequeñas ruedecitas que se ponían en la rueda trasera de nuestra bici para evitar que volcásemos (tan fácilmente). Sin embargo, en el año 2005 Matt Grossman (profesor de Diseño) y dos de sus alumnos propusieron un nuevo modelo de bici infantil para el concurso International Bycicle Design. 

Su proyecto se trata de una bicicleta con dos ruedas traseras (en cierta medida dejar de ser una bicicleta pero se la admitió en concurso). Los autores buscaban algo más que lo que hacen los ruedines que simplemente nos aseguran que no volcaremos. Lo que buscaban era que el niño poco a poco fuera encontrando su propio equilibrio de una forma más natural. 

Shift Bicycle

¿Cómo se logra todo esto? Todo se basa en un estudio del comportamiento de las ruedas traseras con la velocidad. Cuando el niño empieza a moverse las ruedas tienen hacia abajo el mayor ángulo posible, es decir, las ruedas están separadas al máximo. Sin embargo conforme se gana velocidad ambas ruedas se ponen en paralelo y, finalmente, se invierte el ángulo, quedando apoyadas en una pequeña fración de la rueda. Así pues a baja velocidad resulta un triciclo prácticamente pero conforme se gana velocidad se transforma en una bicicleta. 



Con esto, el niño puede ir cogiendo confianza y equilibrio y conforme lo haga puede ir aumentando la velocidad. Al mismo tiempo que acelera tendrá que ir controlando su equilibrio. Sin nota que se desequilibra solo habrá de frenar para que la bicicleta vuelva a ser un seguro triciclo. 


miércoles, 29 de enero de 2014

Para que luego digan que no pensamos en todos... - La antropometría

¡¡Hola a tod@s!!

¿Que tal se está en la silla en la que te sientas? ¿Es cómoda? ¿Llegas con los pies al suelo y tus rodillas forman un ángulo de 90º? Es muy probable que si se sienta otra persona sus respuestas varíen. Somos todos tan diferentes... y eso puede llegar a ser un "problema" a la hora de diseñar un objeto. Dimensionar algo para que todo el mundo sea feliz cuando lo use es muy complejo y nunca lloverá a gusto de todos. 

Normalmente estaréis pensando de la ergonomía, sin embargo, esta es una gran incomprendida. Abarca campos que jamás se nos ocurriría: la correcta iluminación, la protección contra ruidos, el ambiente térmico, la cantidad de energía que consumimos al realizar una tarea concreta... todo eso y mucho más lo estudia la ergonomía. Pero hoy os quiero contar un poco más sobre uno de esos campos de estudio: la antropometría. 

Lo que pretendemos con la antropometría es configurar un objeto de acuerdo con las dimensiones de nuestro cuerpo. Existen teorías que afirman que con saber una de las medidas de nuestro cuerpo, por ejemplo la altura, podrían estimar cuanto miden nuestros brazos, manos, piernas... Sin embargo esto no es del todo real ya que nuestros cuerpos no son perfectos ni siguen normas fijas. Normalmente a la hora de diseñar un objeto se puede plantear sus dimensiones atendiendo a la cantidad de gente a la cual está destinada:

  • Si está destinado a una única persona: lo podemos relacionar con un traje a medida, un audífono o implantes médicos. En estos casos se toman medidas directas de la persona en concreto. Esta tarea es costosa y laboriosa, por lo que hay que saber bien que medidas son las necesarias. En el caso del audífono lógicamente no nos interesan las medidas de los brazos ni la altura del individuo pero si los detalles de su pabellón auditivo. Esta forma de diseñar sería la ideal pero sabemos que esto resulta imposible en la mayoría de los casos por que su precio se suele disparar. 

  • Diseñado para un grupo reducido: cuando hablamos de  reducido la cifra puede variar, pero es más sencillo explicarlo con un ejemplo. Pongamos el caso en el cual se desea crear un nuevo puesto de control de una central eléctrica en la que buscan la máxima comodidad de sus empleados. Uno de los paneles será usado por 5 individuos: hombres y mujeres de diversas alturas. A la hora de diseñar los mandos tendremos que tener muy en cuenta, por ejemplo, que el mando que esté más alejado lo pueda alcanzar la persona con el brazo más corto (usualmente la más bajita). Así pues en este caso tenemos que tener en cuenta a la persona más baja del grupo. Si ahora nos fijamos en la mesa podemos ver como en muchas mesas a las personas altas no nos dejan colocar cómodamente las piernas: o no las podemos estirar del todo, o no podremos apoyar los pies en el suelo sin que nuestras rodillas choquen con la mesa. En este caso habría que tomar como referencia al mas alto del grupo ya que si este está cómodo los demás también lo estarán.

  • Diseñado para un grupo: En este caso nos enfrentamos ya a un grupo mayor. Puede que no podamos medir a todos los individuos directamente pero podemos establecer un rango aproximado de valores. En algunos casos se puede dejar un poco de lado el aspecto económico (la mayoría de estas soluciones suelen implicar un mayor coste de elaboración y por ello de venta) para lograr un objeto que se pueda adaptar a más de un caso. Un ejemplo podría ser las sillas que nos permiten regular la altura. Con estas podemos satisfacer nuestras necesidades dentro de un rango de altura de la misma. Sin embargo, siempre habrá personas que considerarán que esa silla es demasiado alta o baja para ellos. 

  • Diseño para el gran público: Es el más habitual en la mayoría de los objetos cotidianos. Se parten de datos recogidos en estudios previos o en alguno realizado pro la propia empresa. Con los mismos se hace un análisis estadístico y se decide el rango de valores en el que se establece la mayoría de la población (la media), y se suelen tomar estos valores como referencia para la creación del objeto. Esta medida no se adapta completamente a nadie (no existe el individuo medio perfecto) pero todos podemos usar el mismo dispositivo, por lo que se abaratan los costes al tener que crear tan solo un modelo. 
Este es uno de los pequeños dilemas que surgen en la cabeza de los diseñadores ( y sobretodo en la de los ergónomos) a la hora de crear un objeto. Se han de plantear quien será el destinatario principal e intentar adecuar su objeto al mismo con el fin de que el usuario esté complacido ante el producto. 

martes, 28 de enero de 2014

¡No dejes tus proyectos en el cajón! - :Output Award

¡¡Hola a tod@s!!

OUTPUT-AWARD.ORG

¿Cuantos de nosotros hacemos grandes proyectos para la universidad que acaban en un cajón o en el disco duro olvidado? La organización nacida en Amsterdan, :Output Foundation ha querido acabar con esto lanzando el concurso que lleva su mismo nombre: Output Award. 
Este concurso va dirigido a estudiantes de diseño gráfico, diseño de producto, tipografía, fotografía, arquitectura, ilustración y multimedia que estén ahora estudiando o que se hagan graduado hace como mucho 12 meses. 


Si tienes algún trabajo presentado en clase, de no más de un año de antigüedad y que no haya sido publicado en los medios puedes enviarlo al concurso. Por cada proyecto tienes que pagar una tasa de 30€. Tienes hasta el 15 de marzo para enviar tus proyectos. 

El jurado elegirá 80 proyectos ganadores. Estos aparecerán en el libro de la fundación ":Output Yearbook" y también en la revista alemana "Form".
Además el ganador del :Output Grand Prix recibirá una beca valorada en 3000€.

lunes, 27 de enero de 2014

La abeja Maya estaría encantada con esta silla - La silla Getsuen

¡¡Hola a tod@s!!

A pesar de que siga de exámenes ando un poco más liberada ahora por lo que volveré a escribir a diario. Gracias por el apoyo y comprensión en estos días de parón. Dicho eso, vuelta a la carga, y un reinicio con aire floral. 

Hace tiempo ya os presenté a un autor japonés atrevido y reivindicador: se trata de Masanori Umeda. Los diseños que os traigo hoy son dos propuestas suyas para sillas que han causado furor, hay quien las adora y quien "no pondría eso en casa ni a tiros". ¿Qué opináis vosotros?


Os presento la silla Getsuen, la silla inspirada en la flor kikya (campanilla china). Aunque aparentemente el fuerte de esta silla sea su belleza exterior el interior es una obra de arte de la ingeniería. En el interior tiene una trama metálica que la sujeta, la espuma poliuretano le da el confort esperado. Su forro es de terciopelo rojo cosido con esmero, tanto que la firma Edra la define como una pieza de alta costura. Su hermana, Getsuen Diamond deslumbra con su tejido negro con incrustaciones de cristales que le da ese brillo especial. 



Como es habitual en Umeda con su diseño quería transmitir algo más que belleza. Con todas sus obras muestra el conflicto nuevo-viejo, oriente-occidente, naturaleza-industrialización. Y con esta silla quería hacer llegar su mensaje al mundo. Siendo consciente de la expansión de la industrialización quiso hacer una silla con un motivo natural para recordarnos que debemos "amar a las criaturas y a la naturaleza" También explica que "la moderna industrialización de occidente ha dado prioridad a la función y a la efectividad, y ha destruido la hermosa naturaleza". Para hacer más visible este contraste en la punta de los pétalos inferiores incorporo unas pequeñas, pero visibles, bolas metálicas. A su vez apostaba por el uso de los nuevos materiales aunque siempre había lugar para las técnicas más tradicionales. 

jueves, 9 de enero de 2014

Época de examenes

¡¡Hola a tod@s!!

Siento deciros que en breve comienzo exámenes, por lo que espero comprendáis, no podré escribir a diario. Si algún día puedo, si encuentro algo realmente apasionante no dudaré en escribiros, pero es probable que algunos días me resulte imposible escribir. Sin embargo, podéis leer post antiguos que os hayáis perdido. También a la derecha tenéis las entradas con más visitas ¿Te las has perdido?

Gracias por la comprensión y espero poderos traeros más post pronto. 

miércoles, 8 de enero de 2014

El diseño y los dilemas detrás de los grifos

¡¡Hola a tod@s!!

Os parecerá una nimiedad, los grifos, un objeto cotidiano que tenemos en casa. En los lavabos, el fregadero, las duchas... También en oficinas, colegios, universidades, centros comerciales, aviones. En todos estos lugares y muchos más podemos encontrar grifos, y cada uno suele tener una apariencia e incluso funcionamiento diferentes al anterior.  
Aparentemente no es un gran dilema el funcionamiento de un grifo pero en ciertas ocasiones pueden causar situaciones de lo más incómodas. ¿No me creéis? Imaginaros que os levantáis por la mañana en un hotel, hoy tenéis que dar una charla ante algunos empresarios y ejecutivos y has de ir deslumbrante. Nada mejor para despertarse y quitarse las legañas que una buena ducha. Pero ahí empieza el problema. El grifo no es como el de tu casa. Los mandos son extraños y no tienes ni idea de como controlar el agua. ¿Cómo consigo la cantidad de agua que quiero? ¿Cómo ajusto la temperatura? ¿Cómo hago que el agua salga por la alcachofa?. Esto puede llegar a acabar con tu paciencia cuando tienes prisa. La situación puede ser aún más interesante si ya te has enjabonado el pelo y necesitas aclararte y tienes que encender a tientas el grifo porque te ha entrado jabón en los ojos y escuece. Esta no es forma de empezar un día...

Por suerte poco a poco, en teoría, los grifos han ido mejorando para evitar estas situaciones incómodas. Básicamente todos ellos tienen en común dos problemas: Controlar la cantidad de agua y el control de la temperatura. Veamos las soluciones al problema que se han ido proponiendo que han intentado solucionar al problema.

Veamos primero los grifos más tradicionales, los que hemos visto la mayoría de nosotros y aún podemos encontrar en muchos sitios. Aún, por requerimientos técnicos, necesitábamos dos controles, uno para el agua caliente y otro para la fría. Según lo que abriéramos uno u otro permitía salir una cantidad concreta de agua caliente o fría. Nosotros con pericia habíamos de conseguir regular las cantidades de ambos hasta conseguir la cantidad adecuada. Parece sencillo pensar como usamos el de casa o uno tradicional, pero en realidad sabemos como usarlos porque se han unificado ciertos criterios para no volver loco al usuario. Por ejemplo, en la mayoría de ellos, la manilla de la izquierda es la caliente y el de la derecha el frío (nos lo suelen recordar con algún distintivo o pegatina). Así para abrir el grifo hemos de girar en el sentido del reloj y para cerrarla lo haremos en sentido anti-horario. Sin embargo, no siempre se hace así, en Inglaterra esto no es una convención totalmente cierta, al igual que en Estados Unidos. Al igual en algunos grifos el diseñador a posta a alterado el giro para que sea simétrico a usuario, por ejemplo, que para abrir el caliente (izquierda) el giro sea horario y para abrir el frío (derecha) sea anti-horario. 

Posteriormente nos encontramos con un diseño que unifica todos los controles. En este caso la temperatura se regula de izquierda a derecha y el flujo subiendo o bajando el mando. No está nada mal, hemos mejorado. Ahora podemos saber a simple vista la cantidad de agua caliente/fría que estamos usando en función a la posición del grifo. Cuando está en horizontal es fácil de ver y de usar. Sin embargo si lo ponemos en vertical, algo común en fregaderos, las cosas se pueden complicar. 
Parecía que el problema estaba resuelto... hasta que los diseños buscaron una mayor delicadeza y elegancia puede que olvidando lo practico. Hoy en día podemos encontrar grifos tan novedosos, tan estéticos e increíbles que apenas sabemos como usarlos. No nos olvidemos que en teoría un buen diseño es aquel que no requiere instrucciones. En el caso de un grifo es un caso claro de que cada usuario no ha de precisar de instrucciones para saber como accionarlo. (Imaginaos que en un centro comercial, aeropuerto, hotel, que solo vamos a pasar unas horas o días nos hiciera falta leer alguna nota explicativa de como usar el lavabo, resultaría ridículo).



Por ejemplo en este podemos identificar fácilmente dos pulsadores. ¿qué hacen? ¿Uno controla la cantidad y el otro la temperatura? Si es así, el de flujo pudiera ser que al apretarlo más deje caer más agua pero con la temperatura ¿como sería?





Con estos ya he tenido que lidiar. Su movimiento no es el tradicional, sino que tu giras una esfera: arriba es la cantidad de flujo e izquierda y derecha la temperatura. El problema es que no dejaban regular con precisión dado que los movimientos que permiten son pequeños. 


Estos son específicos para duchas, no los he visto en otros dispositivos. En este caso se pueden girar los extremos. El derecho regula la temperatura, la cual fijas a la que tu deseas. El izquierdo regula el flujo del agua, y a pesar de que lo use a diario, sin tenerlo en mis manos no puedo decir hacia qué lado es para abrir y cual cerrar. Si yo misma que lo uso a diario no lo sé imagináos aquellos que lo usen por primer vez en un hotel. Además correr el riesgo de confundir el de volumen de agua con el de temperatura, pudiendo quemarse o helarse de frío. Cosa nada agradable si te acabas de levantar y hoy tienes que ir espléndido a una charla.